En pleno desenfreno nacionalista Americano tras el ataque de los Japoneses a Pearl Harbour empezaron a llegar a Washington miles de propuestas insolitas de como derrotar a Japón. La mayoría de esas ideas no pasaban a inteligencia militar por disparatadas, pero una de ellas si que lo hizo.
El Doctor Lytle S. Adams se encontraba visitando las cuevas de murciélagos en Carlsbad, Nuevo Méjico cuando observado su comportamiento le vino en la cabeza una idea. Los murciélagos eran capaces de llevar más del doble de su peso, por ejemplo las hembra llevaban sus crías en pleno vuelo, eran capaces de guiarse en plena oscuridad y al amanecer estuvieran donde estuvieran eran capaces de encontrar grietas oscuras en cualquier tipo de entorno, se mantenían en estado de semi hibernación y en ese estado requerían de poco alimento. Justo en esa época se estaban empezando a desarrollar las primeras bombas incendiarias, aun primitivas pero ya eficaces, fue por eso se que se le ocurrió la idea de usar esos animales, nada menos que para atacar al Japón con bombas incendiarias, cargándolos con un dispositivo incendiario sujeto al cuerpo del animal. Al estallar en las casas japonesas formadas principalmente por madera, juncos y lona arderían con facilidad.
(more…)